Como ya sabemos, llevar una dieta sana y equilibrada aporta múltiples beneficios. Sin embargo, los alimentos que engloban la dieta mediterránea son, según un estudio derivado del ensayo PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), esenciales y beneficiosos para prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento que eventualmente termina en demencia o alzhéimer, eso sí, deben ser complementados con aceite de oliva virgen extra o frutos secos.

El beneficio de los alimentos que engloban esta dieta se atribuye a los componentes antioxidantes y antiinflmatorios de los alimentos. Así como el aceite de oliva y frutos secos ayudan a que se mantengan de manera óptima las facultades intelectuales en personas mayores.

Debido al aumento en la aparición de enfermedades como el alzhéimer u otros tipos de demencias, que tienen que ver con la avanzada edad de la población, ha hecho que se encuentren estrategias o mecanismos que ayuden a frenar su aparición o prevenirlas como algo prioritario en la salud pública.

Son diversos estudios que se han hecho a lo largo del tiempo, los que han demostrado que existe una relación entre los hábitos alimentarios y la función cognitiva, así como que el estrés oxidativo (la incapacidad del cuerpo para eliminar las toxinas) tiene gran importancia en la aparición de enfermedades neurodegenerativas, por eso es importante una dieta que contenga alimentos antioxidantes, ya que podrá proporcionar protección contra estas enfermedades.

Este estudio en concreto se realizó con un seguimiento de 4 años, en el que los investigadores comprobaron que había una mejora de la función cognitiva en los participantes que siguieron la dieta mediterránea suplementada respecto a la dieta control, en la que se constató un deterioro cognitivo, y que esta mejora era independiente de variables como la edad o el sexo. La dieta con frutos secos fue más eficaz para mejorar la memoria, mientras que la de aceite de oliva influenció de forma favorable la cognición frontal (función ejecutiva).

Como podemos comprobar, una buena alimentación es esencial y teniendo en cuenta la dieta mediterránea más, puesto que aparte de lo mencionado anteriormente, contribuye a evitar la aparición de la diabetes, el control de los triglicéridos, los niveles de colesterol y evita la obesidad.